Durante la época de la Guerra Fría, el Checkpoint Charlie llegó a ser uno de los puntos más calientes de Berlín, donde se produjeron hechos históricos que en algunos momentos hicieron temer el estallido de la Tercera Guerra Mundial por las situaciones de extrema tensión que se vivieron en él.

El Muro de Berlín dividió la ciudad durante caso 30 años. Pero no quedaron dos departamentos estancos, sino que existían ciertos puntos por los que se podía pasar de un lado al otro de la ciudad. Dependiendo si te desplazabas en vehículo motorizado, si ibas en misión diplomática, si formabas parte de las Fuerzas Armadas o si eras un civil, entre otras muchas situaciones, debías atravesar el muro por un lugar o por otro.

Este es el más célebre de los puestos fronterizos del Muro de Berlín de los que existieron a lo largo de toda la longitud del muro, y el único que puede visitarse hoy en día. Se encuentra en la esquina de Friedrichstraße con Zimmerstraße, en el punto en el que se unen los barrios de Mitte y Kreuzberg.

Funciones del Checkpoint Charlie

El Checkpoint Charlie fue elegido punto de paso de las fuerzas armadas occidentales, por lo que era el lugar donde registraban a los efectivos franceses, ingleses y estadounidenses antes de pasar al lado oriental.

Este punto también es por el que la población civil podía atravesar el muro tanto para realizar visitas al Berlín oriental como para ver a sus familiares. Lógicamente, estas visitas tenían fuertes restricciones, por lo que tampoco suponía un paso fluido, pero al menos existía la posibilidad de obtener un permiso para ir de un lado al otro.

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Acontecimientos históricos que sucedieron en el Checkpoint Charlie

Entre los principales hitos históricos que ocurrieron en sus inmediaciones, destacan dos que se consideran de especial importancia.

El primero de ellos es la confrontación de los tanques del 27 de octubre de 1961, momento en el que varias unidades de carros de combate soviéticos y estadounidenses se situaron frente a frente, apuntándose con sus cañones, listas para atacar y esperando sólo la orden. En este momento se temió que el enfrentamiento diera lugar a la III Guerra Mundial y que acabase en una guerra nuclear entre las dos grandes potencias, dado que fue uno de los puntos de tensión de la Guerra Fría.

Afortunadamente, nadie dio la orden de disparar primero dadas las terribles consecuencias que desencadenaría ese primer disparo. Ninguno de los bloques contendientes quería ser el primero en atacar y ser responsable ante la historia de la destrucción que seguiría a ese inicio de las hostilidades en una ciudad como Berlín, uno de los puntos en los que la Guerra Fría era más caliente a causa del muro, la frontera directa entre Occidente y la Unión Soviética y el constante trasiego de espías. Las unidades fueron retiradas a las pocas horas sin disparar un tiro y no se produjo una escalada mayor.

El segundo es el asesinato de Peter Fechter, ocurrido en este punto en el año 1962. Este es uno de los intentos de fuga del Berlín Oriental que acabaron en tragedia, y que ilustra de manera muy clara lo que podía significar tratar de huir a través del muro o de alguno de sus puestos fronterizos.

Peter Fechter era un joven obrero de 19 años residente en Berlín. Como tantos otros ciudadanos de Berlín oriental, había sido separado de su familia y amigos con la construcción del muro. Decidió su huída el día que le denegaron un permiso para ir a ver a su hermana en la parte occidental de la ciudad. Su amigo Helmut Kulbeik y él pasaron semanas observando la actividad de los guardias desde un taller de carpintería próximo al muro. Tras vigilar los movimientos de los guardias, decidieron que en el momento preciso saltarían a la llamada zona de la muerte, desde la que treparían por el muro y pasarían al otro lado.

Cuando vieron la oportunidad, ambos saltaron y corrieron hacia el muro. Kulbeik consiguió saltar al otro lado, pero Fechter, que iba detrás, fue alcanzado por los disparos de los guardias del lado soviético antes de alcanzar el lado occidental, por lo que cayó de nuevo al lado del que pretendía huir. Quedó tendido pegado al muro, en la RDA, gritando de dolor y pidiendo ayuda, ya que tampoco podía arrastrase de vuelta a causa de sus heridas. Pero nadie le auxilió, ya que se encontraba en la franja de la muerte y pisarla significaba recibir los mismo disparos que había recibido él.

El ruido de los disparos y los gritos habían atraído a personas del otro lado del muro que se asomaban para ver qué pasaba. Peter Fechter agonizó bajo al mirada de decenas de berlineses occidentales que gritaban «¡Asesinos!» a los guardias del lado oriental, y les decían que eran iguales que los soldados nazis de los campos de concentración. Pero ni así se atrevieron los guardias a ayudar al joven hasta que, finalmente, sus gritos se apagaron y murió. Entonces, tras una hora literalmente agónica, se acercaron a retirar su cadáver del pie del muro.

Este intento fallido de fuga dejó una gran conmoción y trajo quejas diplomáticas de las autoridades alemanas tanto a soviéticos como a estadounidenses, ocupantes de cada alado del muro, debido a la gran inhumanidad que supuso el hecho de dejar a una persona suplicando ayuda hasta su muerte, a la vista del todo el mundo, sin que nadie se atreviera a hacer nada para auxiliarle por miedo a correr su misma suerte. Tal fue su impacto internacional que inspiró algunas obras artísticas, por lo trágico y lo heroico del destino del muchacho. Existe una famosa canción del artista español de los años 60 Nino Bravo inspirada precisamente en estos hechos.

Todo esto y mucho más puede verse en el museo del Checkpoint Charlie, ubicado muy cerca de donde se encuentra en Friedrichstraße 43-45.

El Checkpoint Charlie en la cultura popular

Dada su importancia, ha sido escenario de diferentes obras del cine y la literatura, entre las que destacan la película de James Bond “Octoppussy”, rodada en 1983 y en la que el protagonista cruza del oeste al este de Berlín, “El espía que surgió del frío”, de John le Carré, o “Funeral en Berlín”, en la que participó Michael Caine.

El Checkpoint Charlie en la actualidad

Aunque el original fue derruido en 1990, tras la caída del muro de Berlín, en el año 2000 se hizo una réplica de la caseta del primer paso con sus sacos terreros y del cartel que avisaba de que se estaba abandonando el sector americano que pueden visitarse en la actualidad. Se trata de una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, y paso obligado para todo lo que se refiere al conocimiento histórico del Muro de Berlín y del periodo de la Guerra Fría.

También puede visitarse el museo del Checkpoint Charlie (Mauermuseum), en el que hay gran cantidad de información y material gráfico de sus casi 30 años de historia. También puede visitarse la exposición al aire libre Checkpoint Gallery, con grandes paneles en los que se puede leer el contexto histórico del muro y los principales hitos de los que fue protagonista.

A poca distancia pueden encontrarse otras exposiciones relacionadas con el Muro de Berlín, como East Side Gallery, Topographie des Terrors o Mauerpark, entre otras.

Cómo llegar al Checkpoint Charlie

El Checkpoint Charlie se encuentra relativamente cerca del centro turístico de la ciudad, en Friedrichstraße 43-45, por lo que puedes llegar en un paseo desde Alexanderplatz o desde la Puerta de Brandemburgo. Pero si lo prefieres, puedes desplazarte hasta allí en metro o en autobús:

  • METRO: estaciones de Kochstraße (Línea U6) y Stadtmitte (Línea U2).
  • AUTOBÚS: parada Checkpoint Charlie (Línea M29)

 

Si quieres saber más, ¡visita nuestra entrada sobre el Muro de Berlín!

O también puedes conocerlo personalmente haciendo en esta ruta, en la que te contarán todas sus anécdotas y curiosidades. 

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