Una de las cosas que nos planteamos a la hora de embarcarnos en una migración es cómo aprender alemán. En este proceso, lo normal es que te asalten muchísimas dudas ¿Lo mejor es aprender en una academia? ¿Veo la tele? ¿Curso gratuitos? ¿Y si no aprendo? ¿Y si es muy difícil y no lo consigo?

No te preocupes, esta fase es súper habitual. Las personas que empiezan a aprender cualquier habilidad y no dudan en ningún momento no existen. Así que, cuando te asalten las dudas, no te dejes llevar por la desconfianza. Esas dudas forman parte del proceso normal de aprendizaje, y está bien que existan, ya que responder a ellas es lo que te permitirá avanzar de manera eficaz.

A continuación, podrás leer algunos tips que te ayudarán a resolverlas, y quizá a ganar algo de tiempo y a no pasarlo mal cuando sientas que las fuerzas flaquean. Ya verás que con algunos trucos conseguirás aprender alemán mucho más rápido de lo que pensabas, y casi sin darte cuenta.

Cómo aprender alemán rápidamente siguiendo 14 consejos

1. Para aprender alemán, ante todo… ¡habla!

Aprender alemán, al igual que cualquier idioma, requiere práctica, ante todo. Por supuesto que tener cierto conocimiento teórico es importante, y hay muchas formas de obtenerlo. Pero si no pruebas, te equivocas, te corriges, escuchas… si no te lanzas y eliminas el miedo, no vas a aprender gran cosa.

Cómo aprender alemán: 14 tips para aprender rápidamente como aprender aleman

Puede ser que ya estés en Alemania. Si es así, y si has estudiado alemán antes de llegar, seguramente habrás comprobado que el idioma de academia está muy bien para colocar cosas en tu cabeza, pero que es muy diferente de cómo habla la gente en la calle. Para aprender esta forma de hablar, lo único que tienes que hacer es… hablar.

2. Prueba a hacer un tandem

Hay muchas páginas web en las que puedes buscar tándems con los que practicar alemán. Un tándem es una persona que conoce alemán pero que quiere practicar otro idioma, y tú podrías ofrecer el español. Se trata de un intercambio de idiomas en el que ambos participantes salen ganando.

No sólo se trata de una forma de practicar, sino que además puedes conocer a mucha gente autóctona y acabar haciendo amigos, así que te lo puedes plantear también como una manera de crear una red social. Así matas dos pájaros de un tiro.

3. No tengas vergüenza

Lo más difícil de lanzarse a hablar alemán es el temor de equivocarse. ¿Y si lo digo mal? ¿Y si hago el ridículo? ¿Y si piensan que soy idiota? No te preocupes por nada de eso y empieza a decir cosas. Claro que al principio cometerás más errores, pero no tardarás mucho en aprender a decir las cosas bien, porque a medida que vayas escuchando a la gente y que te vayan corrigiendo, vas a ir recordando cosas y vas a ir integrándolas.

Si todavía sientes algún tipo de vergüenza, piensa en tu propia forma de actuar ante alguna persona que hayas encontrado en tu país que no hable muy bien el idioma. Piensa en esas cervezas que te tomaste aquel día en aquel bar con tu grupo, y en ese chico, o esa chica extranjera que se acercó con una sonrisa y trató de hablar contigo y con tu grupo. ¿De verdad pensaste mal, o te dieron ganas de facilitarle las cosas? Pues recuerda que ahora eres tú quien está al otro lado, y que la persona que te reciba seguramente sienta tanta curiosidad como tú aquel día.

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4. No tengas miedo de caer mal a nadie

Los extranjeros que tratan de hablar el idioma local suelen caer bien. El alemán no es un idioma fácil, y los alemanes lo saben. Por eso, lo más habitual es que cuando ven que alguien trata de hablar su idioma, intenten ayudarte en lo posible. Y, desde luego, procuran echarle paciencia. Al fin y al cabo, aprender su idioma es un reconocimiento a su cultura, y un deseo de integración muy notable.

Puede pasar que te encuentres con alguna persona no muy agradable, pero eso no debe hacerte desistir. Hablando claro, indeseables hay en todas partes. La mayoría de las personas con las que vayas a dar te van a ayudar con gusto. Así que no te preocupes si metes la pata, la mayoría de las situaciones se resuelven con una sonrisa, una broma y preguntando cómo se dice correctamente lo que querías decir.

5. Lo mejor es aprender alemán en alemán: sumérgete en el idioma

No sólo hablar es importante. La clave del aprendizaje de cualquier idioma, y casi de cualquier habilidad nueva, es el aleman-en-alemancontacto. En el caso de alemán lo tienes muy fácil: escucha la radio, lee el periódico, mira las noticias, ve al cine, trata de comprender todos los anuncios que veas por la calle, cotillea las conversaciones de la gente en el transporte público… todo lo que sea escuchar, observar y poner en práctica va a acelerar tu aprendizaje.

Esto te ayudará no sólo a aprender en alemán, que de por si es un gran refuerzo, sino también a ir conociendo la cultura alemana. Irás sabiendo cuáles son los temas de conversación, cómo hablar de ellos, qué se considera normal y qué no, curiosidades que desconoces… todo lo que es vivir Alemania in situ, y no de oídas.

6. ¡Cosa de niños!

Si estás empezando, una de las cosas que puedes probar a hacer es ver dibujos animados para niños, irte a una tienda de juguetes y comprarte unas tarjetas con nombres y dibujos, alguno de esos libritos con los que se aprende a leer, o algún juego al que ya sepas jugar, pero que esté en alemán.

Todo lo que sea para niños va a ser siempre más sencillo, ya que está ideado para que vayan aprendiendo poco a poco. Como tú ya estás en la edad adulta, los conceptos que el juego quiera enseñar ya lo tienes, así que sólo tendrás que aprender cómo se dicen las cosas.

Una posibilidad sería ir a una librería, a la sección de libros para niños, y mirar uno con dibujos sobre animales. Podrás aprender fácilmente cómo se llama cada uno de ellos, como se dice “pata”, “alas”, “mamífero” o “carnívoro”, ya que te lo irán explicando poco a poco y con el apoyo de las imágenes, que siempre es una gran ayuda para recordar.

7. Airéate

Para aprender alemán, es importante hacer cosas en alemán y ponerlo en práctica. Pero ten cuidado de no saturarte. Si no regulas tus descansos y te saturas, te resultará muy difícil continuar con una actividad y que te siga gustando. Es más, puede pasar que acabes por aborrecerla. El aprendizaje de los idiomas no es diferente.

Trata de buscar espacios y personas con los que puedas hablar en tu propio idioma. Esto te va a ayudar a despejar la cabeza y prepararla para seguir con tu aprendizaje, que es algo muy importante. Pero también te va a ayudar a mantener relaciones sociales cuando aún no dominas el idioma, lo cual es absolutamente fundamental a la hora de construir una nueva vida en otro país.

8. Sal de tu zona de confort y evita los guetos

No obstante, no debes utilizar como excusa estos momentos de contacto con tu propio idioma para encerrarte en ellos. La clave para aprender alemán está en el equilibrio: por un lado, debes encontrar el tiempo de trabajo y esfuerzo para ir aprendiendo, y el tiempo necesario para relajar la mente y disfrutar de tus relaciones sociales, por otro.

De esta forma, progresarás rápido. Pero si no encuentras este equilibrio, corres el riesgo de que empiecen a pasar los meses y no avances en tu aprendizaje por haberte encerrado en un entorno hispanoparlante. Y es una auténtica lástima migrar a un país como Alemania y perderse una gran parte de lo que ofrece sólo por no haber querido o no haber sido capaz de aprender el idioma.

9. No te preocupes por tu edad

No hay edad mala para aprender alemán. Existe el mito de que fuera de los años de juventud ya no se puede aprender aprender-alemannada, pero eso es una mentira absoluta. Lo único que necesitas son ganas de aprender, y como mucho, entrenar tu hábito de estudio. Si notas que te cuesta más será por falta de costumbre a la hora de aprender cosas nuevas. Per, por suerte, la capacidad de aprender es una habilidad que se puede entrenar.

Así que si piensas que ya no tienes edad, que eso es sólo para gente más joven, que tienes el cerebro anquilosado o cualquier patraña que te hayan contado al respecto, piensa en todas esas personas que se pasan la vida aprendiendo. ¿Acaso las personas que se gradúan con 80 años no existen? Claro que sí. Simplemente tienen voluntad de aprender, y ese es el único secreto que hay.

10. Desarrolla tu hábito de estudio

La gran ventaja de estudiar un idioma es que, dado que es un vehículo de comunicación, hay muchas formas de practicarlo y de entenderlo. Pero no nos engañemos: vas a necesitar también estudio y dedicación, sobre todo al principio. Por tanto, ser capaz de sentarte en una silla, seguir clases y estudiar, es una habilidad importante.

Puede ser que creas que no vales para aprender simplemente porque no tienes costumbre de estudiar. Afortunadamente, la capacidad de estudio es algo con lo que no se nace, sino que se adquiere. Si tienes hábito de estudio tienes hecha una parte importante. Y si no lo tienes, sólo necesitas crearlo. No pienses que porque algo te cuesta no vas a poder conseguirlo. Simplemente echa cada día un ratito más, y ya verás como cada vez te resulta más fácil.

11. Sé paciente

Para aprender alemán deberás tener constancia y paciencia. No lo vas a aprender en tres meses, y si crees lo contrario, te engañas. Pero sí es verdad que en ese periodo puedes encontrarte con que eres capaz de mantener conversaciones sencillas con personas que te hablen despacio.

No obstante, deja que pase un año de inmersión y de puesta en práctica. Ahí sí que verás cómo los resultados son realmente sorprendentes, si has puesto en práctica el idioma con regularidad. Así que no te frustres, y cuando sientas la tentación de abandonar, relájate, desconecta un día, toma aire, y continúa. Puedes tener la seguridad de que los resultados llegarán.

12. Ponte metas a corto plazo

Toma los días como vienen. Plantearte ser bilingüe dentro de cuatro años sólo te va a producir frustración. Piensa en qué vas a aprender esta semana, y no mires más allá. Los retos a corto plazo son mucho más fáciles de asumir, porque los resultados llegan mucho antes.

¿Eres capaz de recordar lo que estudiaste la semana pasada? ¿Te acuerdas de cómo hablaron en la tele sobre aquel tema tan interesante? ¿Serías capaz de explicarle de nuevo a tu amiga aquello que le contaste hace dos días, pero sin errores? ¡Felicidades! Eso es aprendizaje. Y es acumulativo. Así que cada meta a corto plazo va sumando para la victoria final.

13. Atiende a tus sensaciones: efecto Dunning-Kruger

Para aprender alemán tendrás que recorrer la curva de aprendizaje que se produce siempre que aprendes cualquier cosa nueva. Pero ten cuidado. Una cosa es lo aprendido y otra muy distinta es la percepción de lo aprendido. Aquí te puedes encontrar con el efecto Dunning-Kruger. Se trata de un sesgo en tu percepción de lo aprendido que dibuja una curva curiosa.

En esta curva, lo más normal es que se produzca un pico en los primeros meses, y creas que ya sabes muchísimo. Tras este pico se produce un efecto péndulo muy potente: a medida que vas viendo que en realidad no sabías tanto, pasas a pensar que no tienes ni idea y que nunca vas a aprender.

Conocer este efecto es importante de cara a gestionar tus emociones. Primero puedes caer en una arrogancia notable, rechazando ayuda de otros que saben más porque crees que no te hace falta. Y después puedes frustrarte tanto que te expongas a abandonar el aprendizaje.

Estas dos situaciones se suelen dar en poco tiempo y bastante seguidas. Pero no debes caer ni en la primera ni en la segunda. Cuando superes estas dos fases, verás que vas aprendiendo de forma sostenida y constante. Si persistes, irás viendo la mejoría de resultados semana a semana.

13.1. Cuando creas que ya lo sabes todo

A los pocos meses de empezar a aprender alemán, percibirás una mejoría muy grande, ya que de no saber nada a saber un poco, la diferencia es enorme. Puede ser que creas que te queda muy poco por aprender, o que te puedes desenvolver sin ayuda. Así que ¿para qué seguir esforzándote, si es obvio que ya no te hace falta?

Cómo aprender alemán: 14 tips para aprender rápidamente soberbia

Pensar así es un error. Si crees que ya no necesitas aprender más, piensa en tu propio idioma, aquel en el que te has criado, el que te han enseñado desde que naciste. Con la edad que tienes, ¿de verdad no aprendes nunca palabras nuevas? Pues en el caso de un idioma extranjero sucede eso mismo, pero con mucha más fuerza. Al fin y al cabo, sólo llevas estudiándolo unos cuantos meses.

Cómo aprender alemán: 14 tips para aprender rápidamente Maquetacion01 Si crees que ya lo sabes todo, sé humilde y déjate ayudar.

13.2. Cuando creas que te has estancado y no avanzas

Después de ese subidón de poder en el que te crees que no necesitas aprender más, verás que eso no es cierto. Comprobarás que en realidad no sabes tanto como crees, y te encontrarás en alguna situación en que tu desconocimiento quedará en evidencia para ti.

Puede ser que en ese momento sientas que te has estancado, y que no puedes avanzar más de lo que ya has hecho. Te consolará saber que esa sensación es tan errónea como la anterior. Sólo tienes que seguir probándote, leyendo, hablando, escuchando, y en cuanto tu cerebro asimile todo o que ya ha aprendido, que es más de lo que crees, notarás un salto importante en tu aprendizaje.

Cómo aprender alemán: 14 tips para aprender rápidamente Maquetacion01 Aunque creas que no avanzas ¡tú insiste!

13.3. Después de esas fases iniciales

A partir de este momento, la percepción suele ser mucho más estable y no se producen grandes altibajos. Habrá épocas en las que percibas un corto estancamiento y otras en las que veas un avance rápido. Pero estas sensaciones son normales. En realidad, a partir de esas fases iniciales, la sensación de mejora se convierte en una recta ascendente con pequeñas variaciones de ritmo.

14. Curva del aprendizaje

Y ya que hemos hablado del efecto Dunning-Kruger a la hora de aprender alemán, podemos hablar también de la curva del aprendizaje para que veas cómo se relacionan.

En un primer momento, el aprendizaje es muy rápido, ya que lo primero que se te muestra es el dibujo del idioma, la estructura. En muy poco tiempo vas a tener los cimientos, las vigas y todo el andamiaje del idioma. De ahí esa sensación de gran conocimiento que se tiene al principio.

Una vez establecida la estructura, la mejora es progresiva y más o menos continua. ¿Y por qué? Pues porque una vez tienes sentadas las bases del idioma, lo que vas a ir haciendo es añadir frases hechas, vocabulario de determinados temas, palabras sueltas, distinguiendo acentos, curiosidades gramaticales… es decir, vas a ir completándolo, vas a ir aprendiendo los detalles del lenguaje, vas a ir enriqueciéndolo.

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